1975 Gal. Documenta Sao Paulo - La Casa de Jorge Páez Vilaró - Restaurant & Art Gallery

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1975 Gal. Documenta Sao Paulo

Jorge Paez Vilaro > Su pintura

DEDICO ESTA EXPOSICION A MIS
ENTRAÑABLES AMIGOS PAULISTAS:
EDITH Y OSCAR LANDMANN
BARBARA Y WOLF WOLF

DOCUMENTO A DOCUMENTA


Desde hace tiempo, procuro capturar del circo urbano, o de las nostálgicas memorias, las pequeñas o grandes cosas que nos regala la gente en su comportamiento con otra gente, en los lugares comunes de una ciudad muy querida, donde casi todos nos conocemos y casi todos nos saludamos en la esquina.
Es una decisión franca, directa y sin conflictos. Una toma de conciencia del cronista, que devuelve a su manera la experiencia vivida o viviente, pensando que al final, conviene no olvidar que somos parte de un mundo de conmovedoras acciones humanas, con un dominante apetito por la convivencia comunicativa. De ahí que cambiemos el sistema de las significaciones convencionales para expresarnos, por el de la narrativa de lo que nos emociona o nos hace sonreír, en un nuevo circuito de ecos que nos da las razones para seguir siendo testigos e intérpretes de la sociedad que nos nutre.

No se trata de hilvanar una serie de pinturas o dibujos de historiador o de viajero ambiental. Ellos pretenden anotar historias comprobadas, dando continuidad a la corriente renovadora del pensamiento reivindicador que reconcilia en el arte, después de largos procesos ausentes de tema, el hecho recreativo con el repaso de las maneras, travesuras y deleites de un costumbrismo local, ajeno al travesti turístico. Todo tiene que ver, al final, con el Ser de América, el Ser de mi tierra, o el Ser de mi barrio, económico en lujo, rico de goces, parte inolvidable de la vida de uno, que siempre nos hace volver a la aldea, porque él mismo es el paisaje y representa el estilo de reserva afectiva y cálida de una patria sonora.
Tangos, milongas, novios y gentes de cafetines, con orquestas de señoritas y bailes familiares a los que todavía me invitan, componen el temario de esta prosa de humores montevideanos que traigo a Brasil.

J. P. V.

TEXTO DA PRESENTACAO
DO ARTISTA NA XIII BIENAL DE SAO PAULO,
DEVE OBTEVE O PREMIO WANDA SVEBO, PARA
O MELHOR DESENHISTA LATINOAMERICANO.

OPINIAO

Com a evoluçáo da arte moderna, o desenho que foi durante muito tempo considerado uma arte menor a serviço das artes maiores como pintura, escultura e arquitetura libera-se das limitaçoes de tamanho, e a restricão ao plano, para conquistar o volume e o formato monumental. Alguns plasticos latinoamericanos como Cuevas e Abularach, encarregam-se de incentivar o proceso em seu inicio.
JORGE PAEZ VILARO lança-se, incansável nessa linha do desenho mural. Nosso país conta corn urna longa tradição de desenhistas de primeira linha tanto entre os pináculos da arte uruguaia —Joaquín Torres García e Rafael Barradas— quanto entre as novas geraçöes, a cuja frente se situa Hermenegildo Sabat. PAEZ pertenece á geração intermedia, integrada por pintores para quem, em sua maioria, o desenho e uma atividade secundária. Há quase urna década realiza no Subte Municipal urna grande amostra de desenhos, que bem testemunha sua preocupação pela linguagem gráfica. Naturalmente passava a integrar o "Dibujazo", movimento que surge no Uruguai a partir da década de 70. Sua singularidade no Desenho, tem sido sempre o humor.
Na amostra que integra a remessa á XIII BIENAL DE SAO PAULO, JORGE PAEZ VILARO abandona o barroquismo que caracterizou a su produção anterior, sintetiza as imagens, conseguindo assim, maior vigor expressivo.
Inserto sempre no problemática citadina e popular, pressegue corn seus temas de "cafetines e tangos". Alguns de seus trabalhos como "El último tango en Goes" parafraseia o tão controvertido filme "O último tango em Paris" e dá a pauta de seu veio irónico. Cada desenho gigante constituise de duas e mais partes, que pos validez no conjunto e também parcelados dada a riqueza dos cinzas e a particular valorização das diferentes zonas.
O Desenho, que na sociedade atual ocupa urn lugar de privilegio por sua preeminencia nos meios massivos de comunicação, tern sido cultivado em quase todas suas formas, pelo infatigável criador uruguaio: desenhos animados, quadrinhos comicos, cartazes, capas de discos, revistas, casettes e publicação em geral.
Porém no meio de tantas possibilidades abertas, parecia surgir uma limitação fundamental: o mural. JORGE PAEZ VILARO demonstra com seus atuais trabalhos que ali também adquirem vigencia a linha e o trapo. Por tal capacidade de rompimento, JORGE PAEZ VILARO adquire uma dimencáo muito significativa na história da arte nacional contemporánea.

MARIA LUISA TORRENS


CATALOGO - PINTURAS - TANGO
1 — La milonga
2 — Tangueando con "la muñeca"
3 — Candombe
4 — Café Palace
5 — Malena canta el Tango
6 — Cabaret
7 — Tango con corte
8 — Baile Familiar
9 — La Sentadita
10 — AI mismo Precio
11 — Cabaret
12 — La Curda
13 — Orquesta de senoritas
14 — La Cantante
15 — Milongueando
16 — Tango Cantado
17 — Los novios
18 — Empezó el Baile
19 — Casa de Senoritas
20 — Café Billar
21 — Café de Lujo
22 — Gente Fina
23 — De la Serie de Carlitos Gardel
24 — Candombe
25 — Candombeando
26 — Candombe
27 — Tangueando
PROCEDIMIENTO TECNICO: OLEO PASTEL.

GALERIA DOCUMENTA - RUA PADRE
JOAO MANOEL 811 TEL. 81 37 66 - S. PAULO
11 DE DEZEMBRO DE 1975



MILONGA. La Milonga es un baile picado. Se baila en dos por cuatro ligero con dibujos o pasos libres. Es prima hermana del tango y nace antes que este. También se usa el termino milonguear por bailar o se denomina como "Milonga" a un ambiente popular donde se baila hasta el infarto. En el Caribe: gozadera.
MUÑECA. Llamase así a Ia damisela (18 a 20 años) que es bonita, de piel suave, rulos, 70 a 80 kilos de peso, usa coloretes y polvo talco con generosidad, y que viste con gracia cursi, sonriendo y hablando poco. Cuando baila está vigilada por su mama. En el vals transpira con facilidad.
CANDOMBE. Danza alegre creada por los esclavos africanos y que luego gana los salones de Montevideo. Se baila suelto, en grupo y con tamboriles. Ahora es un baile de integración.
CAFE PALACE. Viejo café ubicado en Ia Plaza Independencia donde escuche orquestas de señoritas y tome café por primera vez, por un vintén (dos centésimos).
LA SENTADITA. Paso de lujo, que da el bailarín con Ia bailarina. Es cuando él se queda quieto en silencio y vuelve para atrás levantando Ia pierna derecha. Entonces Ia dama se sienta un instante sobre la pierna del compañero, y luego sonríe sobrando a los demás.
LA CURDA. Palabra lunfarda que significa borrachera —es decir— pasado de alcohol. También se use curdela, para una gran curda individual o colectiva que termina generalmente en Ia Comisaria. El lunfardo es el idioma inventado por los malandras en los calabozos para no ser entendidos por los guardianes. El malandra es un sujeto de mal vivir que le hace cosas malas a la gente de bien vivir.
OROUESTA DE SENORITAS. Hubo varios en Montevideo. Me cuentan que hubo una famosa en el viejo café Japonés de Sarandí y Treinta y Tres y yo vi con mis ojos el legendario grupo humano femenino que tocaba tangos, milongas y valses en el Café Palace.
Recuerdo que les tirábamos monedas al piso y alguna, por su peso, no se podía agachar. El tema empezaba simplemente cuando Ia pianista, que era Ia unica que sabía leer música daba tres patadas en el suelo. Léase tacazos. Con el mismo anuncio también terminaban de interpretar Ia pieza, tocada al galope, frenada en desconcierto...
CARLOS GARDEL "EL ZORZAL". Fue el inventor del tango cantado, a partir de "Mi noche triste". Hay una vieja polémica acerca de su nacionalidad. El siempre adujo que era oriental. Y así debió ser. Este tango histórico lo grabó en el Teatro Esmeralda de Buenos Aires (hoy Maipo). Cuando murió en Medellín, Montevideo y Buenos Aires se quedaron sin voz.
TANGO. Cuando pinto o dibujo tangos, pongo "La Cumparsita" en la vitrola. Es el tango de todos los tiempos, nacido en Montevideo allá por 1917. Fue escrito como marcha para una troupe estudiantil, por un bohemio estudiante: Hernán Gerardo Mathos Rodríguez. La Cumparsita nació a la fama cuando fue grabada en Ia capital porteña; ese mismo año, por el trio del pianista uruguayo Alberto Alonso, y tocaba el fuelle Minotto Di Cicco. Se dice que Ia obra iba de relleno y que fue escuchada de casualidad por la gente de Victor. La tocaron y desde ese momento nunca más dejó de viajar por los confines del mundo.
CABARET. El más viejo también me cuentan, era el Plus Ultra, 1920. Mi tío Juan, que fue gran bailarín, lo conoció. Allí cantó nada menos que Néstor Feria. Estaba en una zona no apta para menores: Yerbal y Bme. Mitre; la prostibulandia.
FUELLE. Se le llama así al bandoneón, por la manera de respirar. Un gran "fuelle" fue Eduardo Arolas, el "tigre del bandoneón", antecedente de Troilo y autor de piezas inmortales como "Derecho Viejo". "La Cachila", "El Marne", etc.
CORTE. Paso del tango sincopado. El cruza su pierna derecha sobre Ia izquierda y gira a la compañera en semicírculo. Luego la trae al sitio y la mueve, tocándole suavemente la cadera... para empezar.
MINA. Dama, mujer, o cosa parecida, con presencia y garra.

Allá en Goes, hace tiempo

Era un café de esquina, envuelto en vidrios empañados de alientos, con vereda de plátanos y letras enruladas. Cortinados flecudos de file con iniciales góticas, guardaban la intimidad de los bailongos, entre humo de tabacos de hoja y perfumes de talcos y colonias sin marca.
Las mesas de roble verdadero, amoratadas de tanto vino chupado, marcadas a cuchillo con pensamientos de guapos y corazones flechados pare Betty, Clora, Marga, la Mary, u otra forma cursi de la identidad.
Las sillas vienesas, domadas al compás de tangos y milongas, con patas flojas de aguantar forcejeos de amor.
Piso de mosaico damero, lavado con soda, pulido a suela y taco. Salivaderas de cuello alto, arañas de pantallas bordó, y paredes marcadas de dedos, todas floridas a la cal, que cada cual llevaba en su saco en el recueste. En el techo tres ventiladores de paleta. Al costado un gran espejo de oro bananita para verse en pareja. Al fondo los baños, y al lado el sillón del peluquero.
Subiendo la tarima, entre banderines de papel cometa, el quinteto: un viejo piano sin tapas comprado en lo de Huertas, un fuelle, una flauta, un violin latoso y un guitarrón con cintura de avispa.
Allí canta Elvirita, que es de buena familia. Media hora y descanso.
Es nueva y de lágrima fácil.
Rulos y bucles, dientes sanos y una voz grave para el lunfardo. En el pecho, una rosa de terciopelo.
Caballeros: Entrada "Un peso" Damas: "Gratis"
Hay quien va con tres papusas: (Lindas), una para el tango, otra pare el vals y otra para después.
Al tanguear nunca se habla, y la letra mistonga se consume para la intención propia.
El que no está ambientado, plancha. Las feas también.
Y cuidado con un accidente de mirada... Porque los cuchillos también salen a bailar de noche.
JORGE PAEZ VILARO - URUGUAY

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