Su pintura - La Casa de Jorge Páez Vilaró - Restaurant & Art Gallery

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Su pintura

Jorge Paez Vilaro > Su pintura

ALGUNAS CLAVES SOBRE MI PINTURA ...
"En el apasionado recorrido, acompasé la acción generatriz del hecho plástico con una ansiedad investigadora que por gracia del destino y las comunicaciones, pudo alimentarse directamente en las fuentes genuinas, con los personajes acertados, muchos de los cuales son ya parte de la historia del siglo.
Me considero un autodidacta porque nunca tomé clases tradicionales, ni acepté las disciplinas o las lecciones de los talleres que tuve a mano. Mi formación se afirmó permanentemente en la constante necesidad de cultivarme, tratando de descubrir mis propios signos, las pautas de un carácter de gestos directos y vitales o la presencia de un alimentado sentido del humor para ver y realizar, que me ha salvado de la trascendencia acartonada.
Continuos viajes enriquecieron mis vivencias, al tiempo que en Montevideo, mi sede matriz, me esforcé sin descanso para dominar el oficio, dibujando y pintando sin cesar.
Tuve contacto puntual con los líderes europeos que estaban timoneando los nuevos movimientos que me interesaban, ya en la hora del Cobra en Holanda o en instancia del informal en Alemania y España. Quien se tome el paciente trabajo de seguir mi itinerario curricular, observará que no ha habido descansos, cubriendo galerías, museos, certámenes, en una actitud de difusión de mis mensajes, que sirvió la causa de mi fortalecimiento moral y espiritual.
Todo me fue llevando a una actitud que reivindicaba la temática cronical de partida vernácula, hablando ya, de historias pintadas, con la más libre de las libertades, metiendo el ojo en nuestra idiosincrasia, en la observación y la ocurrencia.
Por eso sentí mi propio renacimiento creativo, cuando encendí con vehemencia la chispa que decidió la aventura de depositar en primer plano la imaginería de mis memorias, y las revelaciones de la cercanidad.
Ahora intento armar la obra sobre el plano, como un puzzle, con una estocada directa que ya se da con dibujo, luz y grito incluido en la pincelada. El color sigue siendo el coro de la ópera. La lectura es activa y sin silencios. La verticalidad de mis experiencias, de todo lo vivido actúa como aguja para enhebrar el quantum, replanteando para el coloquio metafórico, un discurso que necesita la complicidad del espectador.
Estoy haciendo un arte que corre por el brazo, sin frenos ni semáforos, que nada tiene que ver con la complacencia y mucho menos con el gusto de quienes buscan lo bonito o se pasean con la moda. Y mi periplo de pescador transcurre en el país cuna, con luz de taller, banco de plaza y una naturaleza humana o de playas, campos y soles que llena de valentía mi maleta .
Procuro entregar una pintura sin jaulas, con una gota de 'joie de vivre' en la oración y una alegría sin claudicaciones para convertirla en un acto de espíritu y salud."


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